2025年10月26日 / ライフスタイル

La menopausia no es el "fin de la mujer": Sin embargo, las barreras que las mujeres aún enfrentan y lo que Japón debe reconsiderar de inmediato.

La menopausia no es el "fin de la mujer": Sin embargo, las barreras que las mujeres aún enfrentan y lo que Japón debe reconsiderar de inmediato.

1. Rompiendo la antigua narrativa de "menopausia = el fin"

La menopausia es un período de cambios hormonales alrededor de la menopausia, que generalmente comienza entre los 40 y 50 años. Se presentan una amplia gama de síntomas físicos y mentales, como sofocos, sudoración, insomnio, dificultad para concentrarse, cambios de humor, dolor durante el coito, micción frecuente y rigidez articular. Esto no es un "problema de carácter", sino un fenómeno fisiológico debido a las fluctuaciones hormonales y nerviosas.
Además, la disminución de estrógenos está directamente relacionada con el aumento del riesgo de osteoporosis y enfermedades cardiovasculares, por lo que se dice que la menopausia no es una "señal de envejecimiento", sino un punto de inflexión importante para cambiar la gestión de la salud futura.
En el extranjero, también hay un movimiento para reinterpretar este período como una "segunda primavera".



2. Falta de información = Falta de preparación

En Australia, se informó que aproximadamente 1,2 millones de mujeres respondieron que entendían más sobre el cambio de neumáticos que sobre la menopausia, lo que visibilizó una grave falta de alfabetización sobre la menopausia.
Se señala que hay tres estructuras detrás de esto: ① no se enseña en la escuela o en el hogar, ② los estudiantes de medicina y los médicos no reciben educación sistemática, ③ los suplementos y productos que "parecen funcionar" circulan primero, y la organización de la evidencia no sigue el ritmo.
Como resultado, muchas mujeres no pueden explicar lo que está sucediendo en sus cuerpos, quedando en una situación de ansiedad y responsabilidad personal.



3. Más que los síntomas, lo que duele es "la reacción de los demás"

Los síntomas de la menopausia también aparecen en el trabajo. Sudoración repentina durante una reunión debido a sofocos, insomnio y disminución de la concentración afectan directamente el rendimiento. Sin embargo, si la comprensión en el lugar de trabajo es escasa, se malinterpreta como "pereza" o "inestabilidad emocional", y la persona oculta los síntomas por miedo a ser mal evaluada.
Una encuesta en Australia informó que, aunque la flexibilidad laboral y un entorno con fácil ajuste de temperatura podrían prevenir la rotación, las políticas no están al día.
Esto no es solo una cuestión de salud, sino que también está directamente relacionado con la continuidad de la carrera y las oportunidades de ascenso de las mujeres de 40 a 50 años.



4. "No poder hablar" retrasa el cuidado

Temas delicados como sofocos, dolor durante el coito, incontinencia urinaria y disminución del deseo sexual son difíciles de consultar, lo que retrasa la visita al médico.
En realidad, hay múltiples opciones, como la terapia de reemplazo hormonal con evidencia o métodos no farmacológicos como la terapia cognitivo-conductual para el sueño y la ansiedad.
En Australia, se ha comenzado a educar al personal de farmacia sobre la menopausia, convirtiendo las farmacias en el "primer punto de consulta".
Tener un lugar de consulta disponible desde una etapa temprana puede reducir los casos de sufrimiento prolongado debido a la negligencia o la paciencia.



5. "Gaslighting" en el ámbito médico

No son pocas las voces que dicen que los médicos descartan los síntomas diciendo "es por la edad" o "es solo tu imaginación", sin conectar a las mujeres con el apoyo necesario. Se señala que este tipo de "gaslighting" también está relacionado con la falta de educación sobre la menopausia entre los profesionales de la salud.
En el Senado australiano, se discutió públicamente la propuesta de hacer obligatoria la enseñanza de la menopausia y la menopausia en las escuelas de medicina y ampliar la capacitación para los médicos en ejercicio.


Esto no es una cuestión de "mala suerte si te toca un profesional sin conocimiento", sino un área en la que el conocimiento especializado debe ser estándar como política.



6. Lo que sucede en el lugar de trabajo también afecta los activos para la jubilación

La menopausia coincide con la edad pico de trabajo (finales de los 40 a 50 años) y es un período en el que la carga financiera del hogar, como el cuidado de los padres y los costos educativos, también es grande. Decidir "reducir el trabajo o dejarlo porque no puedo predecir mi salud" afecta directamente el salario, las promociones, las indemnizaciones por despido y las pensiones futuras.


Como resultado, solo las mujeres pierden impulso en sus carreras y se reproduce una estructura en la que están en desventaja en términos de activos para la jubilación. Esto no es una cuestión de paciencia individual, sino un desafío para la política económica y la estrategia de recursos humanos de las empresas.
En el extranjero, se habla del valor de que las mujeres experimentadas permanezcan en el lugar de trabajo con la metáfora de que "las ballenas hembras posmenopáusicas guían al grupo, siendo la sabiduría de la organización".



7. "Licencia por menopausia" no es un trato especial

En algunos lugares, se están avanzando propuestas para formalizar la flexibilidad laboral (trabajo desde casa, horarios escalonados, ajuste de temperatura) y licencias especiales en función de la menopausia.
El objetivo no es "favorecer", sino prevenir el peor escenario de "ocultar los síntomas y renunciar", manteniendo las habilidades en la organización. Al formalizarlo como política, también se envía el mensaje de que "esto es un problema de salud legítimo y no es vergonzoso".
En Japón, se puede comenzar con "pequeñas consideraciones", como facilitar hablar sobre la salud en las evaluaciones, flexibilizar la vestimenta y el aire acondicionado, y permitir la participación con la cámara apagada.



8. Actualizar tu cuerpo a la "versión futura"

La menopausia también es un momento para reconsiderar cómo proteger los huesos, el corazón, el metabolismo y la salud mental en el futuro.
La dieta, el ejercicio y el sueño deben cambiar de la "gestión del peso en la juventud" a la idea de "hacer que los huesos y los músculos duren" y "reducir el riesgo vascular". Los sudores nocturnos y el insomnio ya no se consideran simplemente "puntos de paciencia", sino síntomas que se pueden consultar.
La expresión "segunda primavera" significa no "envejecer", sino "optimizar el cuerpo para el futuro".



9. De la "cultura del silencio" a "un lugar donde hablar"

Lo más difícil de la menopausia no es el sufrimiento en sí, sino la atmósfera de "cállate porque es vergonzoso".
En el extranjero, se están expandiendo espacios de diálogo en forma de reuniones informales de café llamadas "Menopause Café", donde las mujeres y los profesionales de la salud pueden hablar abiertamente.


Esto no es un "lugar para quejarse", sino un "lugar para compartir conocimientos y experiencias y conectarse con el cuidado temprano".
En Japón, ya existe una cultura de decir "te entiendo" en temas como la menstruación, el síndrome premenstrual, la infertilidad y las actividades de apoyo. La menopausia también debería incluirse en ese círculo. Compartir, no el silencio, es el primer paso para el cuidado.